El embarazo trae consigo las mejores y más emocionantes sensaciones. ¡Enhorabuena! Pero también ciertas molestias y problemas en el estado físico de la mujer.

A lo largo de todo el embarazo, la mujer experimenta cambios físicos que van más allá del diámetro de su preciosa y creciente tripa. Tu columna, caderas, articulaciones y musculatura, entre otros, se irán adaptándose para albergar al bebé y dar a luz. Parece magia, pero pasa por la carga de un considerable y valioso peso extra, mientras tu cuerpo atraviesa una serie de cambios hormonales.

En la actualidad, son muchos los médicos que recomiendan la fisioterapia como una muy buena técnica para fortalecer a las embarazadas. Tanto es así que, incluso en el momento del parto, en países como Bélgica y los anglosajones, el fisioterapeuta forma parte del equipo multidisciplinar que está en el paritorio asistiendo el nacimiento del bebé, colaborando durante la fase de dilatación y expulsivo, aconsejando masajes y posturas para disminuir el umbral doloroso y el dolor que sobreviene con cada contracción y ayudar a que los pujos sean eficaces.

En España todavía no podemos colaborar en esta fase, pero sí durante todo el proceso de gestación y tras el parto. Te sorprenderás al ver cómo esta técnica puede ayudarte notablemente a hacer este bonito momento más llevadero, minimizando los dolores normales del proceso de gestación, mejorando las posturas, preparándote para el parto e ir compensando los cambios en tu cuerpo.

Mediante masajes, técnicas suaves totalmente compatibles con tu nuevo y cambiante estado, estiramientos y consejos sobre higiene postural conseguiremos aliviarte en gran medida estos dolores, personalizando a cada futura mamá un programa de acuerdo a tu estado evolutivo en cada fase y a tus necesidades, donde se engloben ejercicios de tonificación, elasticidad, ejercicios perineales, respiratorios y de relajación, ya que es fundamental que la mujer tenga bajo control los niveles de estrés.

El pilates también es una herramienta que contribuye a mejorar el estado físico y prepararte para el reto que supone el final del embarazo y el parto. La fisioterapia combinada con el pilates, nos muestra prácticas que mejoran notablemente nuestra movilidad. No solo tendrás más resistencia, esta disciplina te dará elementos para dominar el peso, tener una mejor postura para descansar mejor, sentarte, ponerte de pie, caminar y manejar tu equilibrio corporal.

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Fisioterapia en la embarazada

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