En contra del pensamiento generalizado de acudir al fisio sólo cuando ya no podamos movernos, o como último remedio, cuando ya hayamos tomado pastillas de todos los colores y no nos han dado resultado, veamos qué beneficios reporta la práctica de la fisioterapia.

Además de los supuestos de rehabilitación y recuperación tras una lesión, la fisioterapia puede ayudarnos a mejorar nuestro hábito postural, a mejorar la fuerza muscular y articular, a aumentar la agilidad, a prevenir lesiones, a reducir el estrés, contribuyendo todo ello a aumentar nuestra sensación de bienestar.

Cada vez es más conocida la actuación de los fisioterapeutas cuando ocurren lesiones deportivas o derivadas de un mal hábito postural, o existen patologías. Es más, en la mayoría de los casos, la fisioterapia es un requisito necesario para que la rehabilitación sea completa, eficiente y que los efectos se mantengan en el tiempo. Sin embargo, es interesante destacar también la labor preventiva de la fisioterapia. Por eso, os proponemos estos cinco motivos para acudir al fisio sin estar lesionados.

Con lo de «acudir al fisio sin estar lesionado» nos referimos, no ya al estado completo de salud entendido como ausencia de enfermedad (algo que prácticamente no existe, pues siempre hay alguna que otra dolencia), sino a que pacientes, fundamentalmente sanos, sin patologías o lesiones limitantes, acudan al fisioterapeuta a recibir consejo, sesiones preventivas o entrenamiento específico para reducir el riesgo de lesión.

Aquí vamos con las propuestas:

  1. Más vale prevenir que curar. El refranero nunca falla. El tratamiento preventivo es menos lesivo, mucho menos doloroso, y es útil para el día a día. Tanto si vamos a entrenar, o si las actividades cotidianas comportan el riesgo de sufrir alguna lesión, te recomendamos que les hagas frente antes de que sea tarde.

En función de tu entrenamiento o actividad diaria y condición física, valoramos y aconsejamos cuáles los mejores ejercicios sin comprometer nuestra salud y bienestar y preparamos la musculatura y articulaciones para esa actividad física.

Un mal entrenamiento o una mala postura pueden conllevar lesiones que podemos evitar con un buen tratamiento preventivo y unas buenas pautas de higiene postural.

  1. No debes acostumbrarte a convivir con el dolor. ¿Por qué tienes que aguantar esa constante molestia en el cuello? Di no al dolor. Con unas sesiones de fisioterapia, disminuiremos o eliminaremos la contractura, facilitando la movilidad y mejorando la salud muscular. Si, además, esa contractura es producto de tu actividad diaria, de tu postura delante del ordenador, de coger a los niños, etc… te recomendamos acudir al fisioterapeuta con regularidad para anticiparte a la lesión, y evitar sufrir sus dolorosas consecuencias. Son numerosos los usuarios de fisioterapia que la utilizan con regularidad, los que han visto aumentar considerablemente su bienestar.

La fisioterapia no tiene por qué ser cara, ni mucho menos elitista. Además, la fisioterapia (de calidad) no tiene que hacerse todos los días en la clínica o centro de fisioterapia. Tratamos de personalizar el tratamiento y potenciar los elementos activos. Es decir, enseñar a la persona ejercicios, habilidades, técnicas, correcciones para que aplique en el día a día lo que se va haciendo en las sesiones de tratamiento.

  1. Sus efectos son duraderos y en absoluto nocivos. Al contrario que los medicamentos analgésicos, que pueden lograr disminuir el dolor pero no mejoran la lesión, los tratamientos de fisioterapia reducen las molestias eliminando la lesión. Si tomamos analgésicos cuando nos duele la espalda, lograremos paralizar la molestia durante unas horas, pero no eliminaremos la contractura que provoca el dolor. Sin embargo, mediante las técnicas de fisioterapia trataremos la contractura para, así, eliminar el dolor.

  1. Si la medicina es la ciencia que da años a la vida, la fisioterapia es la ciencia que da vida a los años, logrando aumentar la autonomía, fuerza, resistencia y agilidad en personas mayores.

  1. Terapia antiestrés. A través de un conjunto de técnicas poco intensas, utilizamos esta terapia con el objetivo de conseguir la relajación global del paciente, tanto a nivel físico como psíquico. Te lo mereces, y lo sabes. “Mens sana in corpore sano”.

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Fisioterapia sin estar lesionado, ¿para qué?

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